Torta fría de Duraznos

Torta fria de duraznos
4.5
(18)

Esta torta fría de duraznos es un postre venezolano clásico, sin horno, con capas de plantillas remojadas en almíbar y una crema suave de queso con leche condensada. Se sirve directamente del molde, súper fácil de preparar.



¿Por qué te va a encantar esta torta fría de duraznos?

Las plantillas remojadas en almíbar aportan una textura suave que se derrite en la boca, mientras que la crema de queso con leche condensada le da un balance perfecto entre dulce y cremoso. No necesita horno ni técnicas complicadas.

  • Sin horno, se prepara en pocos pasos
  • Textura suave gracias a las plantillas remojadas
  • Crema cremosa de queso y leche condensada
  • Se sirve directo del molde, sin desmoldar

Ingredientes para la torta fría de duraznos

  • 1 lata grande de durazno en almíbar
  • 40 plantillas (lady fingers)
  • 2 latas de leche condensada
  • 500 g de queso crema

Sustituciones

Puedes usar galletas tipo soletilla si no consigues plantillas específicas para tiramisú. El durazno puede sustituirse por otra fruta en almíbar de tu preferencia.

Cómo hacer torta fría de duraznos paso a paso

  1. Prepara la crema: mezcla en un bowl grande las dos latas de leche condensada con el queso crema hasta integrar bien.
  2. Prepara los duraznos: separa el almíbar de los duraznos en un recipiente aparte. Corta los duraznos en rodajas de medio centímetro.
  3. Arma la primera capa: remoja las plantillas unos 2 segundos en el almíbar (sin excederte, para que no se deshagan) y colócalas en el molde formando la primera capa.
  4. Agrega crema y duraznos: cubre con la mitad de la mezcla de queso crema y leche condensada, y luego una capa de duraznos.
  5. Repite: otra capa de plantillas remojadas, el resto de la crema y termina con una capa de duraznos.
  6. Congela: lleva al congelador al menos 2 horas. Sirve directamente desde el molde, sin desmoldar.

Consejos para que tu torta fría de duraznos quede perfecta

  • No remojes las plantillas demasiado tiempo en el almíbar, así no se deshacen al armar la torta.
  • Esta torta no se desmolda porque se derrite fácilmente; se sirve directo del molde.
  • Consérvala en el congelador o en la nevera hasta el momento de servir.
  • Puedes decorar la última capa con más rodajas de durazno.


Cómo guardar la torta fría de duraznos

Se conserva en el congelador hasta por un mes, o en la nevera hasta por 4 días. Sírvela bien fría, directamente desde el molde.

Preguntas frecuentes

¿Por qué no se desmolda esta torta?

Porque su textura es muy suave y se derrite fácilmente; se sirve y conserva directamente en el molde.

¿Puedo usar otra fruta?

Sí, puedes sustituir el durazno por piña, fresas u otra fruta en almíbar de tu preferencia.

¿Por qué mis plantillas se deshicieron?

Probablemente las remojaste demasiado tiempo en el almíbar. Un par de segundos es suficiente.

¿Debo servirla congelada o descongelada?

Puedes servirla ligeramente congelada o bien fría de nevera, según prefieras la consistencia.

Recetas relacionadas

Espero que disfrutes esta torta fría de duraznos tanto como nosotros. Si la preparas, cuéntame en los comentarios cómo te quedó, ¡me encanta ver tus fotos!

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Promedio de puntuación 4.5 / 5. Recuento de votos: 18

Hasta ahora, ¡no hay votos!. Sé el primero en puntuar este contenido.

Ya que has encontrado útil este contenido...

¡Sígueme en los medios sociales!

3 thoughts on “Torta fría de Duraznos”

Deja un comentario